¡Aprende a fabricar de todo!

Como fabricar una cocina solar simple

Vamos a ponernos en situación. Imaginaos que os encontráis en medio del desierto, sin nada con lo que poder cocinar, ni con lo que hacer un fuego, ni hornillo de gas, ni nada mas que un tórrido sol de justicia encima de vuestras cabezas que amenaza con provocaros una insolación como os paséis mucho tiempo bajo el.

Pues bueno, esta es una de esas situaciones de la vida en las cuales podríais sentiros orgullosos porque habéis convertido algo negativo en algo positivo para vosotros. ¿y cómo hacerlo? Pues con una cocina solar. Un tipo de cocina que aprovecha la energía solar para calentar los alimentos y, de ese modo, poder preparar la comida sin ni siquiera una triste cerilla.

¿Qué materiales nos hacen falta para montar una cocina solar?

-Un parasol de coche de esos que parece que están hecho de papel de plata, ya sabéis, del tipo reflectante.

-Un trozo de cinta de velcro o adhesiva.

-Un cubo de fregona redondo.

-Una bolsa de plástico transparente.

-Una olla pequeña donde meter la comida.

 

Montaje:

Lo que vamos a hacer es cerrar el parasol de coche por un lateral, y lo vamos a sujetar con el trozo de velcro o con la cinta adhesiva. De forma que, quedándose abierto por un lado y cerrado de otro quedará como un embudo, o una especie de “parabólica”, que es lo que va a recoger y a concentrar la luz del sol.

Esta parabólica casera la vamos a a introducir por su lado cerrado dentro del cubo de la fregona, de forma que así conseguiremos que tenga una base y a su vez un soporete de retención para que el parasol no se abra cuando le apliquemos peso.

La comida que quieras cocinar la metes en la olla pequeña, y esta a su vez la metes en la bolsa de plástico transparente. Cierra la bolsa bien, pero intenta que quede algo de hueco, peuqño para que se escape el vapor de la comida.

Y todo el conjunto lo colocas en el centro del parasol, encima del cubo. Lo orientas hacia el sol y ya está todo listo.

Los rayos del sol inciden sobre el parasol y se reflejan como un espejo hacia el centro, impactando en la olla. El calor que se produce en la olla no sale al exterior debido a la bolsa, que crea un pequeño “efecto invernadero”. El calor entra, pero no sale, y eso provoca que la comida poco a poco se vaya cocinando.

Aquí tienes un par de fotos de como quedaría el montaje:

cocina solar simple1

cocina solar simple2

Lo único que tienes que tener controlado es que en todo momento el parasol, o “concentrador solar”, esté de cara al sol, para que refleje siempre la máxima intensidad de luz para que caliente al máximo.

Este montaje me gusta mucho porque muestra la capacidad de improvisar cualquier sistema en condiciones de supervivencia con cuatro cosas. Espero que este aparato os guste a ustedes tanto como me ha gustado a mí.

Hasta la próxima. Y recuerda, si te gusta el blog, pincha en “gusta”, del cuadradito de facebook de la derecha.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

HTML tags are not allowed.